8 octubre, 2020
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Errores en la cena que te impiden adelgazar

Si estás tratando de adelgazar, tienes que vigilar casi más cuándo comes que el qué o el cuánto. Las horas de las ingestas son claves a la hora de perder peso, pues no es lo mismo meterle al cuerpo mil calorías por la mañana que hacerlo por la noche. Según va avanzando la jornada, tu metabolismo se va ralentizando, haciendo que quemes menos y que, en consecuencia, tengas más posibilidades de convertir las calorías de más en reservas (grasa).

Por ello, a la hora de perder peso, es fundamental cuidar las cenas. A continuación te decimos los  errores que sueles cometer con las últimas comidas del día y que te impiden adelgazar:

No desayunar

Al levantarte es muy importante que repongas energía y nutrientes, ya que comiendo temprano ‘despiertas’ (activas) también pronto a tu organismo, haces que trabaje y comience a quemar calorías. Además, con el desayuno te recuperas de la inanición nocturna. Si no desayunas, corres el riesgo de sufrir una hipoglucemia, con lo que rendirás menos, te sentirás cansada y llegarás a la comida con más apetitito: comerás más.

Cenar sólo fruta

Es cierto que la cena debe ser más ligera que la comida, pero no hay que reducirla al mínimo. cenar sólo fruta provoca carencias. Al suprimir una comida, o hacerla muy liviana, tu organismo ahorra y conserva… La cena ideal debe contener verdura, pescado blanco o azul o carne magra (pavo, pollo) y una fruta o un yogur de postre. Deja también pasar un par de horas antes de acostarte.

Prescindir del pan

No engorda sino se abusa de él y si no se acompaña  con alimentos grasos. Los expertos afirman que tomarlo mientras se está a dieta ayuda a seguirla, ya que sacia y provoca el ‘efecto recompensa’: está rico, te sientes bien comiéndolo. Procura tomarlo integral: su fibra llena más.

Desayunar bollería

Muchas personas lo hacen diciéndose que es ‘el único bollo del día’, pero los estudios demuestran que adelgazan más -y mantienen su peso. Las personas que desayunan cereales integrales: la bollería aporta muchas grasas y azúcares que el organismo asimila rápidamente, por lo que se vuelve a sentir hambre al poco rato. Por el contrario, los cereales integrales (azúcares lentos, que el organismo consume paulatinamente) inducen a comer menos a lo largo del día.

Cenas demasiado tarde

Has de vigilar lo que comes, sobre todo, a partir de las 19 horas. Una merienda y cena ligera es todo lo que necesitas para perder unos gramos sin esforzarte demasiado y sin apenas darte cuenta.

Para que te hagas una idea, tu última ingesta deberías hacerla a las 7 de la noche. Sí, es un poco pronto, pero si quieres perder peso es lo que hay. Recuerda que todo lo que ingieras por la noche será determinante para tu plan de adelgazamiento.

Distracciones

Cenar mientras ves la televisión o estás con el móvil te llevará a comer más y peor. Cuando no estás prestando atención a lo que consumes, es menos probable que te sientas saciado. Numerosos estudios han demostrado que las personas que comen mientras están distraídas tienden a ser menos conscientes de cuánto ingieren durante ese tiempo, lo que lleva a pasarse y a tener hambre al poco tiempo.

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