15 noviembre, 2021
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Tips para proteger el cabello en temporada de frío

El frío puede afectar al estado de nuestra piel, las bajas temperaturas también afectan a nuestro cabello dejándolo más seco, encrespado, sin brillo y con menor densidad.

  • El agua fría

El agua muy caliente daña el cuero cabelludo e inflama las glándulas sebáceas provocando, a la larga, que la piel se reseque y aparezcan problemas de caspa». Por ello, es importante siempre aclarar con agua templada.

  • Utiliza protectores térmicos

Sabemos que resulta complicado no recurrir al secador en invierno, este equipo fragiliza las fibras de queratina, roba el brillo y degrada el color. Además, el flujo directo de aire inflama el cuero cabelludo y entorpece la microirrigación sanguínea, lo que puede provocar caída. En este sentido, los protectores térmicos se vuelven imprescindibles durante los meses más fríos del año.

  • Cambia de Shampoo

Puede que seas de las que siempre utiliza el mismo shampoo, en invierno nuestro cabello necesita fórmulas que aporten hidratación y cuiden la fibra en profundidad.    Los shampoos nutritivos son la mejor opción porque reestructuran y fortalecen la melena.

  • Apuesta por productos ‘antifrizz’

El encrespamiento es muy habitual durante el clima invernal, pero evitarlo es tan fácil como hacer con algún producto específico, ya sea un shampoo, una mascarilla o, por supuesto, un buen spray hidratante sin aclarado. Especialmente este último ayudará a mantener hidratada la melena y protegida ante el frío.

  • No te olvides de los acondicionadores y mascarillas

 Los cambios bruscos de temperatura tan propios del invierno afectan al cabello y hacen que pierda hidratación. Por ello, los especialistas consideran que los acondicionadores y mascarillas son necesarios en esta época del año.

  • Sigue una alimentación saludable

Lo que comemos también se refleja en el estado de nuestro cabello. Si queremos mantener un cabello sano en invierno, lo más recomendable es consumir alimentos con la sopa de cebolla, las verduras, las carnes ricas en proteínas o la quinoa. Y, por supuesto, para complementar la alimentación, se recomienda recurrir a complementos alimenticios ricos en vitaminas del grupo B, aminoácidos, hierro, zinc o azufre orgánico.

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