5 octubre, 2021
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Errores que cometes después de hacer ejercicio

Si quieres que tu entrenamiento te brinde los máximos resultados, descubre los errores que no deberías cometer después de hacer ejercicio, desde la alimentación hasta la recuperación muscular.

  • No cambiarte de ropa

Que sí, que da mucha pereza cambiarse de ropa después de ir al gimnasio. Y más aún llevar una mochila con ropa de repuesto.  Todos los minutos que pases con la ropa sudada puesta estarás tentando a la posibilidad de coger una enfermedad o, incluso peor, que te salgan granitos por todo el cuerpo.

  • Ducharte inmediatamente

No debes ducharte justo después de entrenar. Lo mejor es que esperes una o dos horas desde que sales del gym hasta que te metes bajo remojo.

  • No estirar

Al error de parar el entrenamiento en seco se suma el hecho de no estirar. Debes hacer una rutina de estiramiento siempre que acabes con tu quehacer en el gym.  Estirar tras entrenar ayuda a que el corazón recupere su ritmo normal y relajas los músculos, los cuales han sido sometidos a un gran estrés en la sala. Así evitarás posibles lesiones, calambres musculares y te irás mucho más relajado a tu casa. Además, y por si fuera poco, lograrás una musculatura mucho más estilizada.

  • No comer ni beber nada

Otro de los grandes errores  es el de no ingerir nada tras el ejercicio o, peor aún, hacerlo justo después del entrenamiento. Los expertos sugieren que lo mejor es hacerlo pasados 20 o 30 minutos tras la rutina física.

  • Quedarte quieto

Quedarte  en el sofá ahí, sudado y todo y con los calcetines chorreando. Sí,conocemos esa sensación, pero desde ahora se va a acabar. No es bueno que tras un entrenamiento intenso de pronto te quedes sin hacer nada, y da igual lo cansado que estés.

  • No limpiar tu equipamiento

Crees que solo debes meter en la lavadora tus mallas y tu camiseta sudada, pero no. También es imprescindible que laves, aunque sea superficialmente, tu botella de gimnasio y tu colchoneta, en el caso de que la uses. ¿La razón? La humedad se queda en estos utensilios, que se convierten en un caldo de cultivo para las bacterias. Basta con que pases un paño o esponja enjabonada por los bártulos, y dejarla secar al aire.

  •  No dormir bien

Este punto es quizá el que más escapa de tu control, pero no por ello es menos importante. Si no duermes bien por la noche después de haber entrenado, tus tejidos cerebrales y físicos no podrán repararse al cien por cien. Es decir, si no descansas al menos siete horas, tus músculos no podrán restablecerse por completo, pudiendo provocar agarrotamientos o incluso lesiones en el próximo entrenamiento.

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