7 abril, 2022
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Ejercicios de respiración que debes hacer si sufres de ansiedad

A veces los nervios, la angustia o el estrés causan un «nudo» en el pecho que te oprime y no te deja respirar. Te mostramos estos ejercicios que ayudan en esos momentos difíciles.

Técnica de respiración abdominal

En esta técnica debes poner una mano en el pecho y otra en el estómago. En esta posición, inhala profundamente por la nariz, de forma que sientas cómo el diafragma se hincha hasta que los pulmones se ensanchen.

La meta es realizar de 6 a 10 respiraciones muy lentas por minuto y hacerlo durante 10 minutos al día para que consigas reducir la presión cardíaca y sanguínea con el tiempo. Si tienes un examen que te preocupa, una reunión de trabajo estresante o similar, pruébalo y el estado de estrés se reducirá.

Respiración alternada por las fosas nasales (Nadi Shodhana)

Se trata de uno de los ejercicios de respiración para relajarte y reducir la ansiedad más empleados en yoga. Se empieza con una postura cómoda especialmente indicada para meditar y, con el pulgar derecho llegado a la fosa nasal derecha, se inhala profundamente a través de la fosa nasal izquierda.

Una vez se ha inhalado profundamente, se debe tapar la fosa nasal izquierda para exhalar mediante la fosa nasal derecha. A continuación, siguiendo esta misma pauta, se inhala por la fosa nasal derecha y se exhala por la izquierda.

Respiración del cráneo brillante

Este tipo de respiración empieza con una larga pero lenta inhalación para después exhalar el aire vigorosamente desde la parte inferior de la tripa. Una vez te sientas suficientemente cómodo/a, aumenta el ritmo de inhalación y exhalación y llévalo a cabo cada 1 o 2 segundos.

Su nivel de dificultad es avanzado, siendo perfecto para despertar y empezar el día con energía. Si llevas a cabo unas 10 respiraciones, tu cerebro despertará y tu cuerpo entrará en calor.

Relajación progresiva

A la hora de calmar la ansiedad, tensiona y relaja cada grupo muscular durante varios segundos. Comienza por los dedos de los pies y termina por los ojos, manteniendo en todo momento una respiración lenta y profunda. Lo único que debes hacer es aspirar por la nariz, contar unos segundos mientras tensas los músculos y expulsar el aire por la boca.

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