12 noviembre, 2021
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Consejos para evitar la frustración

Todos nos sentimos frustrados en algún momento: se nos forma un nudo en la garganta y nos invade una sensación de impotencia, como si quisiéramos salir corriendo, pero un gran muro nos lo impide.

No aceptar que no has logrado los objetivos que te propusiste solo te desmotivará y molestará. Si no logras controlar tus sentimientos, eventualmente afectarán tu productividad. Esto no cambiará la realidad. Por el contrario, si optas por dejar de resistirlo y lo aceptas, podrás relajarte y disfrutar de lo que tienes. Esto no significa que te conformas, siempre que encuentres una manera de seguir luchando por lo que quieres.

  •  Toma conciencia de tus decisiones

A lo largo de tu vida tomarás miles de decisiones y todas ellas generarán consecuencias. No todas tendrán la misma importancia, pero para dedicar un mayor tiempo a las verdaderamente decisivas deberás ser consciente de lo que pueden acarrear. Analiza las ventajas y desventajas de cada opción y arriba a una conclusión.

  • Plantéate objetivos alcanzables

Tu seguridad aumentará a medida que logres cumplir alguna de las metas que te planteas. No establezcas metas imposibles, trata de que al menos algunas de ellas sean a corto plazo y sencillas de lograr.

  • Sé más seguro

Debes construir la confianza en ti mismo y dejar de verte como una víctima. Las cosas siempre podrían ser peor, intenta considerar otros escenarios y verás que no están tan mal como pensabas

  • Expone tus frustraciones

Prueba un ejercicio psicológico llamado “Exposiciones”. Se trata de hacer una lista de las cosas que te frustran, insertarte en el contexto y las circunstancias y piensa en por qué esto te genera frustración y cómo revertirlo.

  • Cambia de perspectiva

Contextualiza el centro de tus frustraciones. Califica tus frustraciones de acuerdo a qué tanto incentivan ese sentimiento y verás que hay cosas por las que no vale sentirse así.

  • Reconoce cuando te sientas frustrado

Suena obvio, pero eso no lo hace menos cierto: el primer paso para lidiar con la frustración es, ciertamente, reconocerla. Reconocer nuestros tropiezos o sentirnos desilusionados no nos convierte en personas débiles ¡todo lo contrario! Tener inteligencia emocional implica, en primer lugar, aprender a reconocer nuestras emociones así como qué las origina.

  • Confía en tu potencial

Si conoces tus capacidades, sabes explotar tus talentos y confías en lo que eres capaz de hacer, se necesitará mucho más que una mala racha para tumbarte. Reconoce tus habilidades y cultívalas para llegar aún más lejos.

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