18 febrero, 2021
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Alimentos que previenen el cáncer

CÚRCUMA

La cúrcuma es el antiinflamatorio natural más potente identificado hasta la fecha.

Posee una acción proapoptótica muerte de la célula tumoral, antiangiogénica (destrucción de los vasos sanguíneos del tumor) y potenciadora del efecto de la quimioterapia. Su efecto de bloqueo de la migración celular y la invasión le acredita como un agente preventivo de metástasis.

NUECES Y SEMILLAS

Las nueces y las semillas de lino y de chía son ricas en ácidos grasos omega-3. Y es que el buen funcionamiento del organismo depende del buen equilibrio entre los omega 3 y 6. Un alto consumo de productos de procedencia animal, una baja cantidad de fibra y el desequilibrio entre ácidos grasos omega-3 y omega- 6 incrementa el riesgo de cáncer.

VERDURAS Y FRUTAS

Alimentos como verduras y frutas ricas en carotenoides como las zanahorias, el calabacín y la calabaza, el tomate, el caqui, los albaricoques y la remolacha no deben faltar en la despensa. El brócoli y la col también ayudan a mantener en forma el sistema inmune.

En general, todas las verduras de hoja verde contienen un alto nivel de carotenoides, que se encargan de eliminar los muy dañinos radicales libres. En las espinacas en concreto se han detectado más de una docena de compuestos diferentes de flavonoides que actúan como potentes anticancerígenos. Acelgas, canónigos, lechuga, espárragos, escarola… todas tienen mucha clorofila, además de luteína y zeaxantina, muy indicadas también para las enfermedades oculares relacionadas con la edad.

SETAS

Las setas actúan como potentes inmunonutrientes, estimulando el sistema inmune, que es capaz de detener y/o controlar el crecimiento de un tumor. Las mejores son el shiitake y el maitake, que contiene lentinano, muy adecuado especialmente durante la quimioterapia.

Al igual que los champiñones, ayudan a frenar la aparición de metástasis y, además, son ricas en selenio.

ALGAS

Las algas estimulan el sistema inmune. Actúan frenando el crecimiento del cáncer e inhiben el crecimiento del tumor por vía hormonal antiestrogénica. La fucoidina (en las algas kombu y wakame) posee un poderoso efecto sobre las células NK (natural killer) y son proapoptóticas.

PROBIÓTICOS

Estos microorganismos vivos son inmunoestimulantes. Se emplean también para prevenir el cáncer y contribuir a su remisión.

Los probióticos se encuentran en forma de suplemento (entre los más comunes, los Lactobacillus acidophilus y bifidus) y en el kéfir y otros fermentados como el chucrut.

TÉ VERDE

Esta planta, ya sea consumida en infusión de sus hojas o a través del polvo molido de estas, lo que se denomina té matcha, es rica en diversos compuestos químicos que lo convierten en un antioxidante muy poderoso, rico en catequinas, que combaten los efectos del cáncer y en polifenoles que ayudan a prevenir el crecimiento de las células cancerosas. El té verde puede ser útil para prevenir el cáncer de hígado, páncreas, mama, pulmón, esófago y piel. Además, estimula el sistema inmunológico y elimina toxinas.

 AJO Y CEBOLLA

Una de las estrellas de la cocina Mediterránea es el ajo, un alimento con un alto contenido en antioxidantes, como la quercetina y la lisina. También tiene un elevado componente de azufre, que se relaciona con la reducción de algunos tipos de cáncer. Es rico en vitaminas B6 y magnesio. En cuanto a las cebollas, en cualquiera de sus variedades (chalotas, rojas, cebolletas…), también son ricas en azufre y su nivel de flavonoides ayuda a proteger las células. Afortunadamente, el ajo y la cebolla se utilizan mucho en nuestra dieta, ya sea crudo o cocinado.

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