1 diciembre, 2021
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7 ideas para salir de la rutina

La rutina implica la existencia de un esquema de funcionamiento del cual el sujeto no se mueve, y sobre la que por norma general no cabe la idea de introducir modificaciones.

Salir de la rutina implica llevar a cabo acciones diferentes de las que hacemos normalmente, algo que dicho así puede ser fácil, pero en realidad tiene cierta complejidad.  Vamos a ver diferentes pautas para introducir cambios en nuestro día a día y salir de nuestra rutina.

1. Identifica tu rutina

El primer paso para ser capaz de salir de la rutina es reconocer que esta existe, y ser capaz de identificarla. Si consideras que tienes una vida muy rutinaria deberías tener en cuenta qué es lo que haces en el día a día y que se repite de forma continuada.

2. Valora que hace de ella que sea desagradable

Una vez identificada la rutina que seguimos es necesario valorar qué de todo ello nos desagrada, nos produce rechazo o nos hace sentir estancados. Puede ser útil hacer un autorregistro o un horario de nuestro día a día en que valoremos además qué nos hace sentir cada actuación.

3. Plantéate qué cambios quieres

¿Qué quiero conseguir?, ¿Qué tan alejado estoy de ello?, ¿Qué puedo hacer para acercarme? Estas tres preguntas son fundamentales. Se trata de plantearse qué es lo que se quiere y qué aspectos de la rutina nos acercan y cuales nos alejan. También hay que valorar que estamos dispuestos a hacer para cambiar. En ocasiones puede ser necesario romper por completo con los esquemas previos.

4. Come y duerme adecuadamente

La alimentación y el sueño son algunos de los elementos que menos se suelen tener en cuenta y que sin embargo son de los que más importancia tienen a la hora de explicar nuestro bienestar. Ello también influye en la percepción de la vida como rutinaria. Es importante que el comer y el dormir sean actos en que estemos centrados en lo que hacemos y que lo hagamos bien: dormir suficientemente y comer de manera equilibrada es imprescindible para mantener nuestra salud tanto física como mental.

5. Separar espacios

Una de las cosas que puede hacer que veamos nuestro día a día como rutinario es el hecho de que lo hacemos todo en cualquier momento y lugar. No es infrecuente que espacios y acciones se entremezclen, siendo difícil separar los distintos momentos y resultando sencillo que aparezca una sensación de continuidad de la que nos cuesta desconectar. Debemos separar espacios y momentos, teniendo cada cosa su momento y su lugar y generando una ruptura entre las distintas tareas.

6. ¿Qué te gusta o deseas?

Uno de los aspectos que nos va a permitir cambiar nuestra rutina pasa por empezar a valorar elementos que no practicamos en nuestra rutina y que sin embargo nos gustaría implementar. Pregúntate cuáles son tus hobbies o qué te llama tu atención. Tal vez nos guste hacer hiking o salir con amigos al cine. El ocio es importante, y a menudo no aprovechamos los momentos que tenemos libres. Es importante generar momentos en que podamos cultivar nuestros gustos.

7. Ponte nuevas metas

Quizás una de las formas más importantes y que mayor cambio puede llegar a generar es la idea de formarse una meta u objetivo, algo en lo que podamos centrarnos y que nos resulte altamente motivador.

Dichas metas pueden ser prácticamente cualquier cosa, pero la cuestión es que sean algo alejado de nuestra actividad cotidiana.

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