GEMELAS. AMIGAS. ALIADAS.

 Vestuario y accesorios: Da’lila

Entrevista: Gabriela Montoya y Mariandrea Casco A.

 El vínculo de vida que mantienes como gemela es mucho más especial que cualquier otro. Haber nacido juntas y pasar la vida juntas, te obliga casi sin darte cuenta a no hacer nada sin pensar en ella.

 ¿Qué es lo más bonito de tener una hermana gemela? ¿Cómo describen ese “bond” especial?

Lo más bonito es que además de tener una hermana, tienes a tu mejor amiga y aliada. Ser gemela te da la seguridad de tenerse una a la otra de forma especial e incondicional, apoyándonos en todo y en todo momento. Somos verdaderamente “Partners in crime”.

Tener una gemela es como que te haya tocado la lotería al nacer, es un regalo de vida pues ella te entiende mejor que nadie. 

 ¿Sintieron alguna dificultad al ir creciendo como gemelas idénticas? 

Nunca sentimos una dificultad grave, quizás lo más complejo es que los demás tienden a vernos como una sola persona sin entender que somos dos, con personalidades e ideales completamente diferentes.

Somos gemelas pero tenemos nuestras diferencias que nos hacen únicas y nos complementan en nuestra relación.

¿Cómo ha sido la evolución de su relación como gemelas?  De pequeñas solíamos hacerlo todo juntas, estudiar, jugar, etc. Teníamos incluso el mismo grupo de amigas y hasta nos vestían igual. A medida que fuimos creciendo nos fuimos independizando la una de la otra, fuimos descubriendo nuestras singularidades y gustos diferentes. Sumamos nuevas amistades, descubrimos nuevas facetas, pero siempre nos apoyamos y nos buscamos para diferentes temas o actividades.

 Es natural llevar una vida diferente a la de tu hermana: las amistades, el trabajo y las aficiones son distintas, pero el vínculo de gemelas no cambia. Ella es tu principal fuente de confianza.

¿Qué carrera universitaria y profesión ha desarrollado cada una?

Andrea: Soy licenciada en Comunicación y Publicidad. Desde pequeña he sido muy creativa y disfrutaba con cada uno de los proyectos y manualidades de la escuela, por lo que siempre supe que debía estudiar algo relacionado a mi personalidad. Al terminar la universidad me fui por 6 meses al extranjero ya que tuve la oportunidad de vivir una experiencia única y trabajar en el parque Hollywood Studios de Disney donde aprendí muchísimo y sobre todo me hice más independiente. Cuando regresé a Honduras, comencé a trabajar en el área de Mercadeo de una empresa pero luego me ofrecieron el puesto de ejecutiva de cuentas en la agencia de publicidad “Creativa” donde he encontrado mi verdadera pasión. Al principio fue duro ya que el trabajo de agencia puede ser pesado y exige mucha responsabilidad. Con el tiempo he obtenido la experiencia necesaria, y me he ido enamorando más y más de este trabajo en el que llevo ya 4 años. Ahora soy directora de cuentas y día a día disfruto de cada evento, campaña y proyecto que creamos para cada uno de nuestros clientes.

 María José: Estudié Mercadotecnia y Negocios Internacionales ya que me parecía la carrera perfecta para mi personalidad extrovertida y dinámica. Me considero una “people person” ya que me encanta interactuar y conocer a otras personas. Mi primer trabajo, al igual que Andrea  fue en  Canal 30, en la revista matutina “Café Caliente”. Fue una experiencia divertida trabajando juntas con el resto del grupo del que formábamos parte. Luego trabajé por dos años en la Escuela Americana como asistente en el área de preescolar. Fue un trabajo que disfruté muchísimo ya que me encantan los niños y gocé plenamente con ellos. Ahora me desempeño en el mundo de bienes raíces, es completamente diferente a lo que he hecho, pero me encanta porque es un nuevo reto. Hasta ahora ha sido una gran experiencia de la cual disfruto cada día ya que es súper dinámica y me permite conocer gente nueva.

Al tomar sus vidas rumbos diferentes, ¿cómo vivieron esa separación? La separación no fue tan drástica ya que a cada una le cambió la vida a su manera pues cuando María José se casó, Andrea se fue por medio año a vivir al extranjero. Al principio nos costó mucho ya que nos tocó independizarnos en todos los sentidos, no solo la una de la otra, sino que también de nuestra familia. Cada una tomó un rumbo distinto lo cual nos hizo crecer y adquirir responsabilidades nuevas. Sin embargo podemos decir que estar separadas, ha fortalecido aún más nuestra relación como hermanas. Hablamos todos los días por teléfono ya sea antes de llegar a la oficina o a la hora del almuerzo y procuramos vernos todos los fines de semanas.

¿Qué ha aprendido la una de la otra? ¿Qué es lo que más admiras de tu hermana?

Andrea de María José: Admiro su fortaleza, perseverancia y lo práctica que es.

María José de Andrea: Me encanta que es una persona bien determinada y logra todo lo que se propone.

 

¿Qué desea cada una vida para la vida de la otra?

Andrea: Para María José deseo que de la mano de Dios, disfrute al máximo de sus hijos, que se vea realizada como mujer y que se cumplan todos sus anhelos y sueños.

María José: A Andrea le deseo todas las bendiciones de Dios, que alcance la felicidad como esposa y madre, y que logre todas las metas profesionales que se ha puesto.

 

3 palabras que describen a tu hermana:

Andrea es: Responsable, divertida y cautelosa

María José es: Dedicada, independiente y acelerada

 

¿ANDREA O MARÍA JOSÉ?

¿Quién nació primero?

¡María José nació 2 minutos antes!

¿Quién es la más cariñosa?

Andrea

¿Quién tiene el carácter más fuerte?

La verdad es que ambas tenemos carácter fuerte.

¿Quién es más extrovertida?

María José

¿Quién es más aventurera?

Andrea

¿Quién es más divertida?

Ambas somos divertidas, cada una a su manera.

¿Quién es más detallista?

Andrea

¿Quién es más ordenada?

María José

¿Quién es más creativa?

Andrea

¿Quién es mejor en la cocina?

María José

VIDA DE GEMELAS

¿Alguna vez se hicieron pasar una por la otra? ¡Sí! Cuando estábamos muy pequeñas en el colegio, nos gustaba intercambiarnos de clases.

¿Es cierto el mito de que si una siente algo la otra también? La única ocasión en la que sentimos algo, fue cuando María José estaba en labor de parto, yo vivía en el extranjero y sentí un fuerte dolor de vientre, sin saber que ella ya estaba ingresada en el hospital.

¿Es común que las confundan por la calle? Sí siempre nos pasa, casi todos los días. Simplemente nos reímos saludamos y explicamos “soy la gemela”.

¿Cómo hacían para diferenciarlas cuando eran pequeñas? Nuestra mamá nos ponía un color de colita diferente a cada una sin que nos diéramos cuenta y les informaba a las profesoras quién llevaba cada color para que no se confundieran.

 ¿Ahora que ya están grandes han hecho ustedes algo a propósito para que las demás personas las distingan? No, en realidad nunca hemos sentido la necesidad de hacerlo ya que nos sentimos muy distintas y las personas más cercanas siempre nos han diferenciado.