Cuéntennos un poco sobre cada una

LISA: Nací en Nicaragua hace ya algunos añitos. Soy hija de padre nicaragüense y madre estadounidense. Me fui a Estados Unidos a la ciudad de New Jersey a la edad de 12 años para aprender inglés, ya que, aunque mi mamá es americana, no hablábamos mucho inglés en la casa. Regresé a Nicaragua a los 15 años y me volví a ir a terminar los últimos 2 años de High School. Una vez graduada me fui a la Florida donde mi familia se había mudado. Estudié contabilidad en la Universidad de Miami. Allí conocí a mi esposo hondureño Juan Carlos (Johnny como cariñosamente lo llaman) y nos casamos en 1989. Al regresar de nuestra luna de miel, mi nuevo hogar era ahora en Honduras. Tuvimos 4 maravillosos hijos y este año cumpliríamos 30 años de casados. Hace 7 años, Johnny cumplió su misión y partió al cielo.

MÓNICA: Tengo 26 años, asistí a la Universidad de Florida donde estudié marketing. Aparte de la cocina, me gusta mucho la lectura. De hecho, tengo una colección extensa de libros que varían desde la jardinería, el cuidado de animales, la espiritualidad entre otros. Mi filosofía de vida es aprender de todo y contagiar entusiasmo. No quiero una vida convencional, sino dedicarme a mis proyectos y siempre crecer como mujer, profesional y humano.

¿Cómo nace la idea de crear Mini Chefs?

Lisa: La idea nace de una pasión por la cocina y por los niños. Siendo madre de 4 chiquitos e hija de una gran cocinera, siempre me encantó cocinarles menús divertidos y saludables a mis hijos. Al ver que mi hija Natalia, la más pequeña, ya no me ocupaba tanto en casa, decidí montar Mini Chefs, sin saber que después de 10 años se convertiría en lo que es ahora.

¿Cuándo supieron que querían dedicarse a la cocina?

LISA: La cocina siempre fue parte de mi vida porque mi mamá cocinaba todo el tiempo y me encantaba, pero no era algo que planeaba hacer con mi vida. Como mencioné anteriormente, estudié contabilidad pero nunca realmente ejercí la carrera ya que me vine a vivir a Honduras y me dediqué a cuidar a mis hijos y a ayudarle a mi esposo en su trabajo. Sí me encantaba cocinarle a mi familia, y siempre quería aprender más de cocina, así que cada vez que había oportunidad me iba a recibir clases de cocina y repostería en Estados Unidos. También me metí a clases de nutrición y técnicas de pedagogía para aprender más sobre niños, así que poco a poco me di cuenta que esa era mi pasión: cocinar y enseñar a cocinar y también a comer saludablemente.

MÓNICA: Desde chiquita me encanta la cocina y siempre he sabido que es a lo que me he querido dedicar. Cuando era adolescente no tuve el valor de estudiar una carrera no lo suficientemente “seria”, entonces lo pasé a segundo plano y lo categoricé como un pasatiempo. Sin embargo, cuando falleció mi padre, me regresé a Honduras y decidí involucrarme en Mini Chefs más que todo para distraerme. Este negocio tan noble me devolvió la vida, la pasión y me iluminó con el propósito de mi vida.

¿De qué se encarga cada una?

LISA: Yo me encargo de dar las clases a los niños. Ese proceso involucra hacer plan de clases, donde preparo lecciones con anticipación.

Mónica se encarga del marketing de la empresa y redes sociales. También de tener una relación directa con cada uno de nuestros clientes. En el Catering Co. yo me encargo de los pedidos salados y Mónica de los pedidos dulces. Juntas somos un excelente equipo ya que nos esmeramos en dar todo lo mejor de nosotras para agradar a nuestros clientes.

¿Qué es lo que más disfrutan de trabajar juntas?

Me encanta trabajar con mi hija porque ella siempre dice sí a todo -está repleta de energía. También ella es la cara juvenil del negocio y yo la experiencia, hacemos un buen equipo.

¿Cuándo nació su amor por la cocina y la repostería?

LISA: Realmente mi amor por la cocina y repostería siempre la tuve. Mi mama es una excelente cocinera. Recuerdo cuando era niña hacíamos galletas y muchas otras cosas para regalar en navidad, y en mi casa siempre se hacían cenas con familia y amigos.

MÓNICA: Creo que lo llevo en la sangre. La comida ha sido sumamente influyente en mi vida ya que nací en una familia que se ha dedicado a la panadería por tres generaciones. De hecho, el abuelo de mi padre emigro de Italia a Honduras donde fabrico todo tipo de comidas. Así mismo, desde pequeña me llevaban a la fábrica de la panadería Salmans donde las máquinas de pan, los olores y el talento de los panaderos me dejaban en total asombro.

¿Qué es lo más lindo de trabajar con niños?

Trabajar con niños es posiblemente lo más gratificante de Mini Chefs. Más de lo que nosotros les ensañamos a ellos, somos nosotras quien aprendemos de ellos. La manera en la que aman con tanto entusiasmo, la curiosidad con que llegan a las clases y la inocencia con que ven el mundo nos inspiran a ser mejores humanos, más sencillas, más humildes, más nobles.

¿Qué es lo que han aprendido la una de la otra trabajando juntas?

LISA: Mónica me ha enseñado a ver lo positivo y minimizar lo negativo de cada situación.

MÓNICA: “Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes”: Mi gigante es mi mamá -¡Qué no he aprendido de ella! Mi mamá es una persona de palabra. Tiene una disciplina y ética laboral increíble. Le doy gracias por impulsarme a desenvolverme como mujer y profesional.

¿Cómo separan lo personal de lo profesional?

Creo que es un poco difícil separar lo personal de lo profesional porque constantemente estamos pensando en el negocio. Aun cuando andamos de viaje, siempre estamos pensando en lo que sería bueno comprar, y siempre estamos en busca constante de inspiración, creando nuevas recetas con nuevos ingredientes. Si tenemos un desacuerdo en el negocio tenemos como regla no llevarlo a la casa, de esta manera no perjudicamos nuestra relación.

Doña Lisa, de sus hijos, ¿Quién se parece más a usted y por qué?

Todos mis hijos tiene algo de mí, pero la que más se parece a mí podría decir que es Mónica ya que compartimos los mismos intereses en la cocina, ¡nos apasiona!

¿Cómo y cuánto tiempo después de empezar con Mini Chefs surgió la idea de The Catering Co.?

El catering empezó 7 años después de la apertura de Mini Chefs. Catering Co. no sería posible sin el apoyo de familia y amigos que, tras probar las deliciosas recetas que elaboraba en la casa, me alentaron a ofrecer mis servicios al público.

Mónica, ¿Cuál es el mejor recuerdo de tu infancia?

Los recuerdos de infancia más bonitos que tengo son en Valle de Ángeles. Recuerdo ver a mi padre feliz bajo el sol, mi madre junto a él y mis hermanos y yo riéndonos en la piscina. Mis padres siempre cultivaron el tiempo en familia y pues son recuerdos que en retrospección rebalsan con amor.

Doña Lisa, ¿cuál es la cualidad que más admira de Mónica?

Mónica es una mujer llena de Dios y todo lo que hace lo hace para agradar a Dios. Eso la hace muy sabia para tomar decisiones.

Mónica, ¿cuál es la cualidad que más admiras de tu mamá?

Su fortaleza, su disciplina, y la sencillez de su corazón, como el hecho que encuentra felicidad en un árbol de limones o en un ramo de lirios blancos.

¿Cuál ha sido la dificultad más grande con la que se han enfrentado hasta el momento?

LISA: Para mí la dificultad más grande fue haber perdido a mi esposo. Cuando murió sentí que el mundo se me venía abajo y que no iba a poder sacar adelante a mis 4 hijos sola. Pero con la ayuda de Dios todo es posible. Es increíble como Dios no nos da una carga que no podamos soportar.

MÓNICA: Me gustaría añadir que de toda “dificultad” siempre podemos aprender una lección. Lo bueno de tener a mi papá en el cielo es que me dejó una nueva perspectiva. Le doy gracias a mi papá por acercarme a Dios y hacerme sentir el vínculo que existe entre el cielo y la tierra.

Doña Lisa, ¿cómo hace para ser empresaria, chef y madre al mismo tiempo?

Hay que centrarse en lo más importante que es la administración del tiempo. Puedo decir que soy una persona sumamente organizada. Y tengo un excelente equipo de trabajo en mi casa y en mi trabajo.

¿Tienen alguna tradición de familia que no falle?

Múltiples. Pero nuestras favoritas son celebrar Acción de Gracias, y los desayunos de los domingos que consisten en un brunch al aire libre con flores frescas, música, jugos naturales, un extenso menú y los platos y servilletas más bonitas.

Doña Lisa: ¿Cuál es la lección más importante que ha aprendido en su vida?

A través de mi vida y todo lo que ha pasado en ella, la lección más grande que he aprendido es que hay que vivir cada día amando y agradeciendo a Dios, a hacer todo con amor, pasión y alegría y aprender a afrontar con actitud positiva cualquier circunstancia.

¿Cuéntennos un poco sobre Marcela, Juan Carlos y Natalia?

Marcela es alegre, espontánea, amorosa y desprendida. Una persona con mucha sensibilidad humana. Aunque vive en Estados Unidos siempre está pendiente de cada uno de nosotros.

Juan Carlos es un muchacho que tiene tanto talento artístico pero siempre conserva su humildad. Una persona serena. Nunca está de mal genio.

Natalia es perseverante. Tiene una habilidad increíble para enfocarse en sus metas. Todo lo que se propone lo logra.

¿Qué consejo le darían a las madres e hijas que quieran trabajar juntas?

Primero pienso que hay que buscar lo que apasiona a las dos; darles libertad a los hijos, -es importante no imponerles nuestros sueños personales a ellos. Definir los roles para que ellos se puedan desarrollar solos en su carrera. Solo porque somos las mamás no significa que podemos decirles cómo hacer su trabajo (recuerden que ya son adultos). Siempre trabajar con entrega y entusiasmo. Y lo más importante que haya respeto y que aprendan a dialogar.

¿Cómo es un día perfecto para la familia Hilsaca?

Cocinar y comer en familia y platicar de sueños y proyectos.

¿Qué es lo que más valoran de su relación?

La habilidad de poder confiar ciegamente en cada una.

¿Qué sueñan para Mini Chefs y las demás empresas en un futuro?

LISA: Mini Chefs sigue en evolución constante, al principio el sueño fue crearles conciencia a los niños sobre la importancia de la buena alimentación. Hoy, los sueños son múltiples. Desde expandir a Estados Unidos a ser el primer restaurante orientado a niños, donde los niños son más que un menú infantil -son los protagonistas del establecimiento.

MÓNICA: La cocina es magia. Tiene el poder de convertir un día ordinario en una celebración. Tiene la habilidad de transportarte a tu infancia, de inspirar el romance, y cultivar amistades. Mi sueño es convertir Mini Chefs en un vehículo de amor, intensificando la felicidad de las personas a través de los detalles y tiempo compartido en la mesa.

¿Si estuvieran leyendo esta entrevista en 20 años, cómo les gustaría recordarla?

Quisiéramos recordarla con el mismo entusiasmo con que la hicimos. Estamos profundamente conmovidas por ser consideradas como un ejemplo de madre e hija.