Cuéntennos, ¿dónde se conocieron y cómo empezaron a salir?

Daniel: Nos conocimos en Orlando, mientras hacíamos nuestro internship en Disney World, yo me fui por parte de UNITEC, y Kris por parte de su universidad de Guatemala. Nos presentó una amiga de Honduras, dos semanas después de haber llegado. Desde que nos conocimos nos llevamos súper bien y nos hicimos muy amigos, poco a poco las cosas fueron evolucionando y cada vez pasábamos más tiempo juntos, nos encantaba lo parecidos y diferentes que éramos, todas las cosas que teníamos en común y podíamos platicar por horas seguidas.

¿Cómo fue el día de su compromiso?

Daniel: Estaba súper nervioso, reuní a la familia de Kris en Antigua Guatemala, ya había hablado con sus papás, después de comer en un restaurante le pregunté que si quería casarse conmigo.

Kris: ¡No me lo esperaba para nada! Me agarró desprevenida y me quedé sin palabras. Me tuvo que preguntar otra vez para que contestara, pero cuando ya contesté, estaba segura que estaba tomando la decisión más importante de mi vida y una de la que estaba muy segura y feliz. Me ilusionaba pensar que pasaría el resto de mi vida con él y que juntos formaríamos una familia.

Compartan con nosotros tres momentos memorables de su relación que revivirían sin pensarlo

El nacimiento de nuestros dos hijos sin duda. Tanta ilusión y tantos meses de esperar por conocerlos. Los meses de cansancio, desvelo y aprendizaje (porque con cada uno se aprende tanto) se traducen en amor y felicidad. Momentos que se pasan tan rápido y que conforme van creciendo uno quisiera detener el tiempo. Nuestra boda, la disfrutamos muchísimo. Todo el proceso de planeación, los viajes interminables de Honduras a Guatemala y viceversa, lo que aprendimos en el camino, las decisiones importantes que tomamos, que marcarían el resto de nuestras vidas. El día de la boda fue el fin de una etapa linda en nuestras vidas, llena de ilusiones, miedos y mucha incertidumbre pero también fue el principio de una más linda, que fue formar un hogar y una familia. Nuestro primer viaje juntos, que se convirtió en tradición, no importa lo cerca
o lejos que vayamos, nos sirve para estar constantemente conociéndonos, aprendiendo del otro, platicar lo que a veces en la rutina dejamos de charlar y para evolucionar como pareja y personas.

¿Cómo describirían la personalidad de cada uno? ¿Cómo se complementan el uno al otro?

Daniel: Kris es esa mejor amiga que está siempre cuando la necesito, sin saber el problema que yo tenga o donde esté fallando algo, ella ya tiene la solución, es súper activa; hace 10 cosas en un día que una persona normal haría 2, es tenaz, detallista, ordenada, práctica, no se da por vencida. Además de ser mi apoyo en el trabajo es una súper mamá, siempre sabe todo, fechas de cumpleaños, bautizos, compromisos que tengan nuestros
hijos en la escuela, tareas y actividades de la escuela. La admiro por ser sencilla, desinteresada y sincera, dice lo que piensa y lo que siente, sin
importar a quién y por qué.

Kris: Creo que quien conoce a Dani sabe que es una persona muy alegre, tanto que esa alegría la contagia, siempre sonriente y con una palabra amable y siempre con un chiste o una broma detrás de lo que dice, difícil no reírme un día con él. Es un ser humano bueno, súper cariñoso y detallista, el súper héroe de sus hijos y el que le encanta tirarse al piso a jugar con ellos, con el que pueden gritar de emoción y con el que pueden llorar de tristeza. Sumamente creativo (siempre me ha encantado imaginarme que sería estar un rato en su cerebro y entender como se le ocurre tanta cosa). Las dificultades para él se vuelven en retos y los malos ratos en oportunidades. Tuve la suerte de casarme con un hombre que admiro y respeto mucho.

Kris, cuéntanos en 3 palabras que fue lo que más te enamoró y sigue enamorando de Daniel

Su alegría por la vida, que me hace reír a diario y sus detalles bien pensados.

Daniel, cuéntanos en 3 palabras que fue lo que más te enamoró y sigue enamorando de Kris.

Su sinceridad: Dice lo que piensa con honestidad. Su carácter y dinamismo: es decidida, lo que se propone lo cumple. Su devoción: Dios es primero
siempre, desde que la conocí hasta el día de hoy y eso hace que nuestra familia sea tan unida.

¿Qué es lo que más valoran de su relación?

Que al final somos nosotros, somos un equipo, pase lo que pase estamos juntos en esto, poniendo siempre primero a Dios, a la familia, a nuestros
hijos y nuestros sueños. No importa lo complicado que tengamos un día, los dos regresamos felices a la casa a encontrar la felicidad y la tranquilidad por la que trabajamos todos los días, los malos días se quedan afuera de la puerta de la casa.

Háblennos un poco de sus hijos Valentina y Mateo.

Creo que como todo papá, nos emociona hablar de nuestros hijos, y Dios nos ha bendecido con dos seres humanos únicos.

Valentina es una niña súper cariñosa, atenta e independiente, le encanta todo lo relacionado con el arte, desde muy chiquita podía pasar horas coloreando. Es muy maternal con su hermano, tanto que a veces Mateo se aprovecha de ella jaja, y a veces como buena hermana mayor parece la
otra mamá.

Mateo es un niño alegre, él siempre está contento y quiere constantemente estar activo y jugando, le encanta la música y es súper ocurrente. Es más reservado que Vale, pero cuando hace click con alguien es increíble cómo le sale lo cariñoso. Los dos son nobles y apegados a
nosotros.

¿Qué es lo más importante que les gustaría que sus hijos aprendieran de ustedes?

Primero a ser agradecidos con Dios y la vida. Que valoren a las personas por quienes son, que entiendan el valor de las cosas y que hay que trabajar por ellas. Dar gracias por el trabajo y trabajar duro. Que sea lo que sea que hagan, lo hagan bien, que tengan metas y que sepan que
no hay nada imposible. La importancia de conservar las amistades y lo esencial que es el apoyo de la familia.

En cuanto a Galeano, ¿cuál es el rol de cada uno en la empresa?

Daniel: Yo veo un poco de todo, soy más impulsivo en la creación de las cosas, productos, ideas, nuevos negocios y alianzas. También veo la administración en general, un poco de números y planificación estratégica de Galeano Ropa y Galeano Café.

Kris: Yo veo más la operación, la ejecución de las ideas locas de Daniel y Fran, y un poquito de las mías. Estar constantemente innovándonos
y creando experiencias nuevas para los clientes es una tarea en equipo que entre todos desarrollamos para que se puedan lograr. La verdad que me encanta saber que me toca desempeñarme en varias áreas, desde menús y proveedores hasta eventos, producción y supervisión de tiendas y cafés.

¿Cómo separan lo personal de lo profesional?

Encontrando el balance y definiendo los límites, pero el tiempo y la experiencia van marcando solos esos límites y vamos aprendiendo a dejar el trabajo en la puerta cuando entramos y a recogerlo en la salida. Con el tiempo se hace más fácil, y saber que estamos trabajando en un proyecto que nos encanta y del cual compartimos una pasión simplifica las cosas. Al final del día queremos que nuestros hijos sientan que nuestro trabajo es algo que trae alegría y bendición.

¿Cómo es un día normal en la vida de Daniel y Kris?

Daniel: Madrugamos, a las 4:40 a. m. suena la alarma para hacer algo de ejercicio en la mañana, correr o bici de montaña, luego llevamos a los niños a la escuela, no tenemos café en casa (casa de herrero cuchillo de palo) entonces pasamos por la dosis en Galeano Café, V60 o Chemex y un Latte helado para Kris. Todos los días son diferentes y casi no nos alcanza, entre correos, social media, Whatsaap una o dos reuniones diarias, vamos a la oficina, avanzamos con los proyectos de agenda de Galeano, vemos producción, diseño, colaboraciones o alianzas, eventos, campañas y algo de números. Entre las responsabilidades del trabajo, recogemos niños de la escuela, tratamos de almorzar en la casa y agarramos otro ratito de la tarde para seguir con el trabajo, a veces se unen los niños. Regresamos a la casa, hacer tareas, cenar, dormir niños, leer algo, Netflix y a dormir.

¿Qué es lo que más disfrutan hacer en familia?

Viajar, conocer lugares nuevos, tener experiencias diferentes, exponer a los niños a cosas nuevas, que aprendan y despierten su mente y en el proceso comer rico.

¿Cuál sería un plan perfecto de viernes en la noche?

Un vinito y whiskito, buena música, una buena platica con buenos amigos y comer rico. Otros viernes son de pizza y película con los niños.

Para ustedes, ¿Existe algún secreto para un matrimonio feliz?

Para cualquier buena relación, lo más importante es ser feliz como persona y una buena relación personal con Dios. La confianza, la paciencia y una buena comunicación son una buena base, pero creo que lo que nos mantiene unidos y enamorados es la admiración y el respecto por el otro, nos apoyamos y a veces nos decimos lo que el otro talvez no quiere oír pero necesitamos escuchar.

¿Qué consejo le darían a las parejas que vienen empezando su matrimonio?

Que el amor evoluciona, hay que estarse conociendo todo el tiempo, dedicarse tiempo solos, aunque sea un ratito diario o unos días lejos. Que un buen matrimonio tiene su base en Dios y que los valores son fundamentales para el respeto y el entendimiento hacia cada uno. Que somos diferentes y que las batallas se escogen bien, pero sobre todo se pelean juntos por un bien y felicidad común.

Si sus hijos leyeran esta entrevista en 20 años, ¿qué les gustaría que sacaran de ella?

Que sepan que desde hace 30 años sus papás hacían todo su mayor esfuerzo por darles una linda vida, divertida, que nos esforzamos para que tengan valores, ser ciudadanos ejemplares y buenos cristianos.

Si ustedes leyeran esta entrevista en 20 años, ¿cómo quisieran recordarla?

Tal cual como fue, divertido, fuera de lo normal, las fotografías, pensar y recordar que es lo que nos hace tan felices el uno del otro, que si nos hemos caído y levantado, tenemos mil historias y millones de recuerdos para compartir.