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29 April, 2020

 

Lo primero que queremos comentar, es la necesidad de llevar a cabo esta limpieza ya que no es una cosa que simplemente decimos por capricho. Tenemos que pensar que las brochas de maquillaje, también se convierten en un auténtico nido de bacterias que, al fin y al cabo, estamos restregando en nuestra cara y no solo pueden afectar a nuestra piel (hasta crear infecciones en el peor de los casos), sino también a nuestros preciados cosméticos. Y es que, aunque parezca mentira, por ejemplo, las bases de maquillaje pueden desgastar nuestras brochas, además de que la calidad de nuestro maquillaje no va a ser igual de bueno si lo hacemos con una limpia o una sucia. 

  1. Para empezar, saca todas tus brochas, incluso las que no sueles utilizar. Nunca se sabe cuándo vas a necesitarlas y, si llega ese momento, mejor que las tengas a punto.
  2. Coge una y moja el pelo en agua caliente. Mantenla en sentido horizontal.
  3. A continuación, echa una pequeña cantidad de champú con pH neutro en la palma de la mano puedes utilizar tambien champú  para bebés funciona bien. Frota tu brocha contra ella, haciendo suaves movimientos circulares. Puedes ayudarte con los dedos también.
  4. Ahora, aclara con agua y repite la misma operación hasta que salga totalmente limpia.
  5. Por último, elimina el exceso de agua con papel y déjala secar en horizontal sobre una superficie plana. Piensa que, si se queda con el pelo hacia arriba, la humedad podría filtrarse bajo el pegamento del mango y tu brocha terminaría estropeándose y despegándose. Un consejo: para evitar que se deforme al secarse procura que las cerdas se queden fuera de la superficie de apoyo. Te resultará muy fácil si la colocas en el canto de una mesa, por ejemplo.
  6. Repite este proceso con todas tus brochas. Te llevará su tiempo, sí, pero te asegurarás de mantener una correcta higiene.

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