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Candice y Natalia - Cromos
MENUMENU

1. ¿Cuéntennos un poco sobre Hogar Diamante?
Candice: Creo que para entender la labor que hace la Asociación Juventud Renovada hay que entender un poco la problemática que afrontamos. Los niños en riesgo social que atendemos viven en “situación de calle” sin embargo no son huérfanos, ni son discapacitados ya que estas situaciones no son nuestra fortaleza atender. Lo que enfrentan nuestros niños y jóvenes es la desintegración familiar, la pobreza extrema y el maltrato que los llevan desde muy pequeños a la deserción escolar y a la adicción a sustancias tóxicas como el resistol y las vidas de mendigos en las calles.

Muchos tienen padres ausentes porque han sido emigrantes, están presos o han abandonado el hogar, sin embargo tienen algún familiar: abuelas, tíos, hermanos mayores que se han hecho cargo de ellos. Con estos familiares trabajamos el proceso de rehabilitación del niño y de reintegración familiar. El futuro de los niños en riesgo social, sin intervención de rehabilitación y reintegración es incierto, es de una vida corta y violenta,de crimen organizado, de familias desintegradas. Invertimos para que estos niños tengan una juventud digna y que al egresar del Hogar Diamante sean jóvenes con una posibilidad de una vida digna y esto los hará ciudadanos de un país digno.

2. ¿Cómo nace esta fundación?
Candice: Hogar Diamante nace a raíz del fenómeno de la migración del campo a la ciudad en el cual muchas familias no se lograban adaptar en las ciudades. Esto causó los conflictos domésticos, la desintegración familiar y la salida de los niños a la calle. Se quiso encontrar una solución llevando a los niños y jóvenes a centros existentes, pero por su comportamiento especial no fue posible la convivencia entre ambos grupos. Entonces fue cuando un grupo de personas de Tegucigalpa, entre ellos don Jorge Mahomar y doña Armida de López, doña Gloria Durón de Agüero, doña Iris Da Costa, dona Iris Barh y también el señor Mario Colindres entre otras personas, pensaron en un hogar para atender exclusivamente a estos niños y fue cómo surgió la oportunidad de establecer el hogar en el terreno donde se encuentra actualmente. Con el tiempo se fue aumentando el número de niños que ingresaban al hogar ya que en ese tiempo el Hogar Diamante era el único centro en el país que atendía a niños y jóvenes en situación de riesgo social con situación de calle. Poco a poco se fue construyendo el centro hasta ser lo que es hoy en día.

 

3. ¿Cuál es la misión de Hogar Diamante?
Candice: Somos una respuesta a la problemática de la niñez en riesgo social en el Distrito Central de Francisco Morazán. Utilizando una metodología innovadora de atención integral en la cual brindamos la oportunidad de su reintegración social familiar con una actitud basada en valores.

4. ¿Cómo y cuándo empezaron a colaborar y formar parte del hogar?
Candice: Hace 22 años mi mamá fue invitada a una reunión de junta directiva de Asociación Juventud Renovada por el Padre Pedro Droin, seguidamente fue elegida presidenta de la fundación cuando el padre se retiró. Ella fue presidenta de la asociación por muchos años y yo crecí siendo testigo del compromiso que ella tenía con la labor que se hacía en el hogar. Cuando regresé de la universidad empecé a apoyar a la fundación voluntariamente y después formalmente como parte de la junta directiva. Siento que “heredé” esta responsabilidad y es algo que tomo muy en serio.

En Honduras hay tanta necesidad pero no me siento impotente a ella porque crecí con el buen ejemplo de no distanciarme ante la necesidad del prójimo sino el de sentir compromiso de acción. Los que tenemos privilegios como educación, trabajo, salud, o tiempo debemos poner el fruto de estos privilegios al servicio de los demás. Al final este labor para mí no solo una respuesta al dolor que siento por ver a los niños desprotegidos en la calle no es solo caridad, porque yo espero un retorno de nuestros esfuerzos en el hogar, espero un retorno de trabajar en una empresa socialmente responsable, espero un retorno de involucrarme en otros esfuerzos de justicia social y lo que espero es un mejor país para mi familia.

Natalia: Desde muy pequeña yo sabía que mi vocación era servir a mi país. Miraba a los niños en la calle todos los días con gran dolor en mi corazón y rabia por sentirme impotente. Estudié en la Universidad de Texas en Austin donde comencé con la carrera de educación y luego me cambié a la carrera de escritura creativa. Un día, en mi clase de gobierno, nos habló un ex miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Mickey Edwards (quien había estado en Honduras). Le expresé la situación en la cual se encontraba mi país, necesitaba urgentemente un cambio y yo creía firmemente que la educación era la única solución. Me dijo que lo primero que tenía que hacer era “difundir la palabra,” movilizando e inspirando a la gente a trabajar por un verdadero cambio educacional.

La realidad de nuestros niños siempre estaría bifurcada en dos caminos: recibir una educación pobre o dejar la escuela para pedir en la calles para sustentar a sus familias. Pensar que vivirían sus vidas con una mente débil y un estómago vacío por falta de una educación digna era algo que yo nunca iba y nunca voy a aceptar. Para uno de mis proyectos finales en la universidad hice un reportaje sobre el Hogar Diamante, me enamoré de la obra y sus pequeños protagonistas. Recién graduada de la universidad, me casé y me vine a vivir a Tegucigalpa. Candice, andaba en busca de un director de relaciones públicas para el Hogar Diamante. Con poca experiencia laboral pero segura que Dios me había guiado hasta este momento, acepté el puesto y comencé mi labor en abril del 2016.

5. ¿Cuál es la función de cada una en la fundación?
Candice: Yo soy la presidenta de la junta directiva de la Asociación Juventud Renovada que tiene como único proyecto el Hogar Diamante. En coordinación con el director del Proyecto, Don José Hidalgo dirijo a la junta en asegurar el ingreso necesario para mantener el hogar funcionando, velar por la calidad de la metodología, y el éxito del programa. También gestiono relaciones con los patrocinadores y las entidades con quien colaboramos, como el gobierno y la cooperación internacional.

Natalia: Yo soy directora de relaciones públicas de Hogar Diamante. Mi función es ser el vocero de esta causa, movilizar a la junta directiva, dar a conocer al público la importancia de esta labor para el país, lo que hacemos, cómo lo llevamos a cabo y el impacto que hemos tenido por 33 años y que queremos seguir teniendo por muchos años más. También, me enfoco en la parte de recaudación de fondos realizando eventos durante el año entre ellos el más grande, la carrera de obstáculos, Circuito X, el cual nos trae un ingreso de medio millón de lempiras.

El Circuito es un evento diseñado para disfrutarse en familia y es muy especial para mí. No solo se trata de recaudar fondos, sino aprovechar la exposición para crear conciencia sobre la situación que viven nuestros niños, que sí hay formas de ayudar, la importancia de la unión y amor familia. La organización de este evento es un recordatorio personal que el camino es difícil, largo y con muchas lecciones por aprender pero no es imposible. Aparte de la recaudación de fondos, me encargo de buscar formas en el cual el hogar eventualmente sea una ONG autosostenible y veo mucho potencial por medio del emprendedurismo social. Hace un par de meses tomé un diplomado en UNITEC sobre captación de fondos y posicionamiento de ONG’s. A raíz de esto, he tenido la idea de crear un proyecto de panaderías en ciudades claves del país que sean manejadas por estudiantes egresado del Hogar y sean el motor de los centros para que puedan ser autosostenibles.

Ser vocero de esta causa va de la mano con mi proyecto de vida. Como vocera de la obra, cada oportunidad en radio, televisión o medio impreso que tengo para hablar sobre el hogar lo hago con todo mi entusiasmo y esfuerzo. Nunca me cansaré de comunicar a la gente que Honduras nos necesita a todos y no como voluntarios de un acto de caridad, si no para cumplir con un trabajo, un deber que tenemos todos como ciudadanos de este país.

6. ¿Cuáles son las necesidades del hogar y cómo puede la gente contribuir y ayudar?
Candice: Las necesidades que hay en el hogar son apoyo en lo técnico, psicológico, social y pedagógico. La debilidad presupuestaria de parte de la asociación presenta el mayor problema ya que lo mencionado anteriormente es consecuencia de eso. Subsistimos a base de donaciones y eventos que no siempre son suficientes, lo cual hace que nuestra seguridad financiera sea frágil. Por ende no podemos suplir nuestras necesidades con solidez y no podemos ampliar nuestra capacidad de atención de más niños y jóvenes.

7. ¿Cuál es la mayor dificultad con la que se enfrentan ustedes y los niños al momento en el que ingresan al hogar?
Candice: La mayor dificultad para los niños es tener que adaptarse a una vida organizada, disciplinada, fuera de la ciudad y que requiere un cambio en los hábitos de vida. Esto implica para ellos un cambio fuerte: pasar de la ciudad al campo y convivir con niños que no son su familia. Forjar su proyecto de vida también es la dificultad más grande que enfrentan; el tener que renunciar a la calle y todo lo que esto incluye: las drogas, la violencia, el crimen para dar un giro a su vida y tener otra visión del futuro. Al final, su proyecto de vida se convierte en una oportunidad pero el proceso es bastante retador y también es muy retador para el personal que los atiende y convive con ellos, pues son ellos quienes cada día tienen que acompañar el proceso y ser los artistas de esculpir y dar forma a la nueva obra; niños y jóvenes formados para integrarse a la sociedad.

8. ¿Cómo llegan los niños a ustedes?
Candice: Los niños llegan referidos por la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF) o son traídos por sus familiares y la custodia de los hijos pasa al hogar. También puede ser referidos por medio de organizaciones como Iglesias u otras ONG’s que trabajan para el desarrollo social.

10. ¿Qué pasa cuando los niños salen del hogar? ¿Hay algún programa de seguimiento?
Candice: Tenemos programa de seguimiento externo, en el cual el niño egresado recibe apoyo económico para seguir capacitándose o estudiando. También siguen recibiendo apoyo psicopedagógico en el hogar en reuniones mensuales. Sin embargo, el programa de seguimiento externo se ha dificultado en los últimos años porque las comunidades en las que los niños viven son de alto riesgo y se nos dificulta atenderlos en sus hogares. Tenemos un sueño como junta de tener un “centro de acopio y seguimiento” para que nuestros jóvenes egresados no tengan que ir hasta Amarateca y exista en Tegucigalpa adonde acudir más cerca de donde ellos y sus familias viven y trabajan.

11. ¿Cómo saben cuándo un niño ya está listo para salir del hogar?
Candice: Un niño está listo para egresar del Hogar cuando ha superado la problemática por la que ingresó al mismo. Cuando las condiciones del hogar del que proviene han mejorado y el proyecto que se va a seguir después del reintegro está claro y asegurado.

12. ¿Cuál es el miedo o reto más grande que enfrentan cuando los niños ya están listos para reintegrarse a la sociedad?
Candice: El reto más grande de la reintegración es la fragilidad de la estructura familiar, la pobreza y la incertidumbre de un empleo estable y permanente ya que hay pocas oportunidades de empleo y menos para los jóvenes con una historia de riesgo social. También, por la amenaza y asedio de maras y pandillas que los obligan a integrar a ser parte de sus redes y sus actividades delictivas.

13. ¿Sabemos que la fundación es para y por los niños, pero qué papel juega la familia de cada uno de los niños en su proceso de rehabilitación?
Candice: La familia juega un papel principal ya que si no los ayudamos a ellos no estamos ayudando al niño. Una vez al mes, los familiares vienen al hogar y reciben capacitaciones en temas como valores familiares, economía del hogar, etc., para que mejore la situación en casa y así, al momento que los niños visiten a sus familiares o se reintegren, no regresen a su antiguo ambiente y deshagan todo el progreso que lograron en el hogar. Ayudamos a la familia a entender porque el niño se fue a la calle, cuales son las consecuencias de esa experiencia y cómo entender eso para poder establecer una nueva relación de convivencia.

14. ¿Cuál ha sido el mayor reto como fundación a lo largo de los años?
Candice: El mayor reto para mí ha sido ha gestión de los fondos para el funcionamiento del hogar. Algunas veces no he dormido pensando en cómo vamos a subsistir un año más. Tenemos ingresos fijos de empresas privadas solidarias y desde hace más de dos años un convenio con el DINAF que nos ayuda muchísimo, pero aun con estos apoyos invaluables solo cubrimos el 50 % del presupuesto mensual. Hay muchas fundaciones para combatir los muchos desafíos que tenemos en el país, y usualmente nos encontramos todas las fundaciones tocando las mismas puertas para pedir apoyo. Por esto es importante buscar otros modelos para la sostenibilidad del proyecto, y de esta manera poder soñar con expandir nuestro impacto.

Natalia: Los retos a lo largo de estos 33 años han sido varios. Hacer que se valore el trabajo que se hace con esta población a nivel de la sociedad de la empresa privada y el gobierno ha sido un gran reto. Como son niños y familias problemas no son familias que generen expectativa de mano de obra. No son atractivas. También, el hecho que no se cuente con una política de estado bien definida que permita a la asociación establecer relaciones de cooperación estables tanto con el gobierno como con la cooperación internacional. No existe un verdadero compromiso.

15. ¿Algún logro o testimonio que les gustaría compartir?
Candice: David Barahona de 38 años, ya con familia, ingresó al Hogar Diamante el 18 de diciembre del año de 1992. Tenía la edad de 12 años y salió en el 2001. Dentro del hogar aprendió repostería, panadería, carpintería, avicultura, pecuaria y agricultura. “Todo lo que el Hogar Diamante ha hecho por mi vida ha sido algo extraordinario, maravilloso porque debido a eso mi vida cambió. Antes de conocer el Hogar Diamante mi vida era en la calle, pidiendo una limosna en los semáforos, en los bulevares, en el centro, en el parque Central de Tegucigalpa, también me llevaba inhalando resistol, algunas sustancias, así en las drogas y problemas en la calle, debido a eso fui rescatado y vine a dar a este lugar, llamado Hogar Diamante, un lugar que brilla como un diamante porque así se hace sentir uno, que encuentra padre, familia donde uno pueda estar feliz y contento.

Salí de este lugar armado de una forma para enfrentar la sociedad, una sociedad exigente debido a eso salí bien preparado y puedo superarme, ahora ya tengo mi propia casa tengo mi propia familia, tengo un buen empleo, trabajo en Pizza Hut, estoy como potencial administrativo, me he visto que hoy por hoy tengo una buena vida y el resultado de lo que hoy vivo es lo que en el Hogar Diamante me enseñaron” .

Natalia: Recientemente, en la última promoción graduada del INFOP, uno de nuestros estudiantes ya está trabajando en Espresso Americano con vivienda propia, reintegrado exitosamente a la sociedad.

16. ¿Qué sueñan para el hogar en un futuro?
Candice: Un sueño que mi mamá siempre ha tenido y que yo comparto es que el Hogar Diamante se vuelva como un pequeño “Zamorano” o “Infop” específicamente para la población que atendemos, tomando en cuenta sus necesidades diferentes de aprendizaje práctico. Y que los jóvenes puedan seguir allí su formación técnica después de terminar sus estudios. Y que salgan listos y cotizados para el mercado laboral por el nivel de preparación que reciban en el hogar. Esto permitiría que los niños puedan tener en un ambiente “universitario” sin tener que regresar para su formación profesional a las comunidades en riesgo a las que regresar ahorita. Otra parte de este sueño es que los jóvenes más grandes que estén en capacitación avanzada puedan servir también de apoyo para los niños más pequeños que estén en talleres pre vocacionales.

Natalia: En un futuro (esperamos que no tan lejano) sueño con ver este proyecto multiplicado en todo el país. Para que el hogar funcione, no pueden haber más de 60-70 niños en el programa, pero si abrimos centros en puntos claves en todo el país podemos llevar nuestro impacto aún más lejos. Tenemos que atender a nuestros niños de la calle, brindarles las herramientas para que ellos puedan ser agentes de cambio para sus familias, comunidades y para el país.

Sueño con erradicar este problema y poder concentrarnos en brindar una educación que estimule el pensamiento crítico, la creatividad, la habilidad para resolver y prevenir problemas para poder formar jóvenes que traigan esperanza para que podamos soñar en nuestra propia Honduras y así no tengamos que cruzar líneas imaginarias. Sueño con una Honduras nueva donde no existe la niñez en riesgo social y solo la niñez educada, empoderada, determinada y locamente enamorada de su patria. El eslogan de mi universidad aes, “Lo que comienza aquí, cambia el mundo”. Tal vez no cambiemos el mundo, pero sí cambiaremos a Honduras.