Nuestra primera exponente es toda una profesional de la alta cocina. Su vocación nace desde niña, y cuenta de fotos “que me muestran haciendo galletas y otras golosinas” cuando era tan pequeñita para alcanzar el mostrador de la cocina, que debía pararse en un banquito. Durante su adolescencia, elaboraba comida para showers y fiestas de cumpleaños para sus seres queridos.
Fue natural, en fin, tomar la decisión de ser chef ingresando al French Culinary Institute de New York cursando a la vez una licenciatura en Ciencias Alimenticias en la prestigiosa New York University (NYU). “Para mí era importante tener una carrera además de mis estudios culinarios y logré hacer ambos estudios simultáneamente. Al graduarme, trabajé por un año en el Hotel Honduras Maya, y después obtuve una beca para estudiar un postgrado en Administración de Hoteles, en la Scuola Internazionale di Scienze Turistiche”. Experiencia que la lleva a hacer gala de su talento en las fiestas de fin de año.
“Navidad es el mejor momento para compartir con mi familia y mis seres más queridos, disfrutando los placeres sencillos de la vida: la comida, la familia, y el milagro de la Navidad”. Y aunque ha probado gran variedad de menús navideños, la nostalgia la lleva a preferir “el tradicional pavo con guarniciones como relleno de pan de maíz con salvia, (cornbread sage stuffing), una pierna de cerdo glaseada con melocotones y miel salvaje, arroz negro (wild rice) con almendras, una ensalada verde con peras, arándanos y nueces, un pan de calabaza con nueces, y para satisfacer mis nostalgias italianas, una torre de struffoli bañada en miel”.

“Navidad es el mejor momento para compartir con mi familia y mis seres más queridos, disfrutando los placeres sencillos de la vida: la comida, la familia, y el milagro de la Navidad”.
Su vasta experiencia le impide limitarse a una sola receta, pero nos cuenta que está experimentando con panes de champagne, queso parmesano, y de dátiles con semillas de marañón. En cuanto a su influencia culinaria, revela: “mi entrenamiento es el clásico francés y mis raíces son italianas, ambas culturas muy famosas en sus estilos culinarios. Pero mi estadía en Nueva York despertó en mi una curiosidad por los platillos orientales, muy en boga hoy día”.
En casa de sus padres, la familia se reúne en la mesa, disfrutando de platos tradicionales nicaragüenses, italianos, franceses, algunos netamente “gringos” y, por supuesto, hondureños. “¡Elaborar esa gama tan amplia de menús es todo un placer! Sobre todo, porque cada uno de sus miembros aprecia y disfruta los platillos”.
Finaliza contándonos una experiencia bellísima: “El año que yo estaba estudiando artes culinarias, la familia decidió reunirse en EE. UU. para la Navidad. Al estar hospedados en un hotel, no estábamos seguros como haríamos la tradicional cena navideña. Al final, nos dieron permiso de usar la cocina (que solo se usaba para el desayuno) para hacer la cena. Uno de mis primos, Adam y yo nos pusimos a cortar vegetales, aderezar pavo y preparar todo lo necesario para la cena. Fue una cena memorable, porque aun en la austeridad del hotel, logramos un ambiente muy familiar para la navidad tanto así, que inundamos el hotel con el aroma de “cena navideña”, y el personal de turno terminó compartiendo con nosotros”.
Escríbale a mariajosevinelli@hotmail.com






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