Bonnie de García: De Portales a IDEARTE… creatividad pura.

Bonnie de García: De Portales a IDEARTE… creatividad pura

El 27 de octubre, el Museo para la Identidad Nacional abrió sus puertas para recibir a los grandes compradores de arte y coleccionistas de este país  para la celebración de IDEARTE, segunda gran subasta internacional de arte. Dicho evento ha sido posible gracias al intenso y decidido apoyo de Bonnie de García,  un personaje que en las palabras del maestro de las artes plásticas Santos Arzú es “una dama apasionada por la cultura; incansable promotora del arte, simultáneamente sensible, audaz y visionaria que ama profundamente a Honduras, y es capaz de lanzarse  hasta la temeridad sin escatimar sacrificios con tal que el país esté representado dignamente en el ámbito cultural”.

“Doña Bonnie de García juega un papel muy importante en el desarrollo de mi carrera artística, ya que en el momento en que yo estoy intentando despegar como pintor aparece ella con su famosa Galería Portales, con todas sus ideas y proyectos, su interés por potencializar el arte de Honduras y poderlo sacar al exterior. Es entonces cuando me invita a sus exposiciones y eventos culturales. Las cualidades de Bonnie y su equipo hacen que yo me quede trabajando exclusivamente con ella. Bonnie siempre me motivó y siempre respeto mis experimentos artísticos. Es ella una mujer muy inteligente, de espíritu creativo, amante de la belleza pero sobre todo, es un gran ser humano”, dice el artista Armando Lara Hidalgo.

“Portales contribuyó significativamente a mi experiencia artística profesional, sin duda alguna el éxito de todo artista está ligado a la visión de su galerista, este fue mi caso, Bonnie de García siempre acepto los retos que ambos compartimos”, opina el artista Bayardo Blandino.

Bonnie de García

El espacio donde habita doña Bonnie es un sitio donde lo nuevo se funde con lo antiguo, y el arte tradicional hondureño se integra con varias expresiones estéticas contemporáneas logrando una armonía única. Del piso al techo, los muebles, objetos, iluminación, alfombras y demás objetos reflejan una personalidad intensamente creativa. En las paredes reconocemos algunos nombres que ella ha colaborado a proyectar durante una vida dedicada al arte. Santos Arzú Quioto, Armando Lara Hidalgo, Adán Vallecillo, Víctor López, Roque Zelaya, Mario Castillo, Bayardo Blandino, Obed Valladares, Gelasio Giménez, Ezequiel Padilla, y muchos más, tantos, que es imposible mencionarlos a todos.

Bonnie de García es un nombre incrustado en el corazón de la producción y promoción del arte hondureño de los últimos 25 años, a nivel nacional como internacional. Su aporte va más allá de haber fundado Portales, galería que en su existencia representó un hito en el arte hondureño. Bonnie también ha colaborado, en algún momento y con peculiar intensidad, en organizaciones culturales como la Fundación para el Museo del Hombre Hondureño, Mujeres en la Artes Leticia de Oyuela y el Museo para la Identidad Nacional, dejando una indeleble huella en todas ellas.

Bonnie de García es un nombre incrustado en el corazón de la producción y promoción del arte hondureño.

Exigente, temperamental, perfeccionista y enigmática, vive involucrada en proyectos cada vez más ambiciosos.  El más reciente, Idearte, es una subasta de arte internacional que el próximo 27 de octubre presentará, en su segunda edición, una selección de obras de arte curadas por expertos de talla internacional. Un evento a la altura de los mejores de su tipo que garantiza a los compradores invertir en obras relevantes en el capcioso mundo del arte contemporáneo.

Inicios

Hilda Mercedes Castañeda Moncada nace en La Ceiba, al norte de Honduras, hija de don Mauricio Castañeda Beuchot (“un hombre muy estricto”, recuerda) y de su esposa, la diplomática Rina Moncada Ramírez, aficionada al teatro. Bonnie, como le llamaron siempre, creció en un mundo impregnado de belleza y tradición. Montaba veladas con sus amiguitos, cobrando la entrada para ayudar a los niños pobres, “una vez bailé El Bolero de Ravel”, revela.

Guarda especiales memorias de sus abuelos maternos, don Miguel Moncada (Ministro de Caminos en la administración Paz Barahona) y su esposa doña Mercedes Ramírez: “una condesa en La Ceiba de los años 50, un personaje como de cuentos de hadas que cumplía todos mis caprichos”, sonríe. Su padre escuchaba música clásica en su tiempo libre, y pintaba al óleo y acuarela,  cuadros y cerámica, supervisando incluso la elaboración de los muebles de su casa.  Bonnie se mudó a la capital a estudiar secundaria, en el Instituto Tegucigalpa.

Bonnie creció en un mundo impregnado de belleza y tradición.

Un primer indicio del rumbo que tomaría su vida ocurre cuando se gradúa de secundaria en 1964, al presentar su tesis de bachiller “Un ensayo sobre la belleza” dedicando capítulos a la estética, y a las escuelas y tendencias de las bellas artes. En sus páginas, la bella joven de 18 años afirmó: ”todas las obras de arte son producto del espíritu y dependen de la personalidad de cada artista. Como hay distintos modos de comprender y expresar la belleza, existen por lo mismo diversas tendencias de escuelas en el arte”.

Bonnie viaja a Madrid con su madre, quien fue nombrada en un cargo en la embajada de España. Evoca vivamente el día que visitó el Museo El Prado de Madrid, recordando el vestido que eligió para la ocasión, preparándose “como si fuese a asistir a un santuario”. Era un atuendo blanco y lila, colores muy de moda en América en los años 60 pero que las mujeres jamás llevaban en la España de aquel entonces. Se sintió tan intimidada por las miradas de los transeúntes al salir a la calle, que regresó a cambiarse de ropa para poder recorrer El Prado a gusto.

La chica quedó anonadada con el Museo y la inmensa cantidad y calidad del arte que contenía. “Aquello me impactó para siempre”, afirma. Los años que vivió en España, modeló para agencias publicitarias y pudo conocer personajes famosos como Ernest Hemingway, Ava Gardner y Johnny Weismuller, el inolvidable Tarzán. Bonnie también vivió brevemente en Los Ángeles, California para después regresar a Honduras, donde estableció su residencia.

Los años que vivió en España, modeló para agencias publicitarias.

Llega don Abel

Bonnie toma por esposo a don Abel García Bonilla en 1969, quien se convierte en un aliado formidable (aunque silencioso), que apoya todos sus proyectos. Su esposo, hasta la fecha, la acompaña en sus viajes, elaborando itinerarios que le han permitido conocer maravillosos museos de arte moderno de Europa y América, a veces en compañía de artistas amigos. Al nacer sus hijos, los García se instalan en Colonia Palmira, lugar donde Bonnie después establecería Portales (actual sede del Centro Cultural de España en Tegucigalpa).

Por un tiempo se dedicó a la floristería, y después a la decoración de interiores en la recordada tienda Vía Platero. Pronto, descubre que los artistas hondureños no tenían una galería donde exponer sus obras, salvo algunos en tiendas de souvenirs cerca de los hoteles de la Tegucigalpa de mediados de los años ochenta. En 1987 nace la Galería Portales, ubicada en la ex residencia del General Abraham Williams frente al Hotel Honduras Maya, y se convirtió en un éxito inmediato.

Bonnie tomó por esposo a don Abel García Bonilla en 1969.

Bonnie trabaja a brazo partido desde el principio, conociendo muy bien no solo a cada artista, sino el mercado del arte en Honduras. Meticulosamente perfeccionista, también se preocupó por colaborar a que ellos realizasen bien su trabajo. Una amiga que viajó con los García a New Orleans recuerda como Bonnie se desvivía por adquirir buenos pinceles y materiales para sus artistas, ya que en Honduras escaseaba material profesional. Determinante fue su viaje a Cuba en 1991, cuando acude como observadora a la Bienal de La Habana. Las nuevas expresiones plásticas, llevaron a entender a Bonnie que la obra de arte no es una pieza decorativa, sino que hay algo “más allá”, una conexión  subliminal entre el artista y el observador de la obra. Nace en ella una nueva pasión por el arte contemporáneo.

En Cuba conoció a Luz Merino, subdirectora del Museo de Bellas Artes de esta ciudad, quien viajaría a Honduras el siguiente año y se convertiría en una fuente de intercambio que entre sus frutos, incluye que se incorporase la materia Historia del Arte Hondureño en la Universidad de La Habana. De regreso a Honduras, Bonnie arma un portafolio y se lanza a viajar por todo Centroamérica a descubrir la oferta artística de los países hermanos, estableciendo relaciones con galerías importantes del área. Traba amistad con Juanita Bermúdez de la Galería Códice de Nicaragua, Carmen Albacete en Guatemala y Marta Antillón de Valanti, Costa Rica. Fundan CAUSA (Centroamérica unida por su arte), tejiendo una malla de mutua colaboración, que permitió que arte contemporáneo de calidad estuviese disponible en sus países.

Al viajar a Cuba nació ella una nueva pasión por el arte contemporáneo.

Su lema era: “lo que los gobernantes no han hecho con la política lo haremos nosotros por medio del arte” refiriéndose a la unión centroamericana. Las exposiciones del área “sin fronteras” resultaron un verdadero éxito.

La historia de Galería Portales está repleta de anécdotas. Para una exposición de Armando Lara en 1999 en el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá, Bonnie debía llevar personalmente la obra del pintor. El avión se retrasó y llegó de madrugada a la capital panameña, y para tomar el vuelo de regreso, debió entregar nada menos que a un taxista el lote entero, por indicación de la directora del Museo. En otra ocasión, para una Feria de Artes en China-Taiwan, Bonnie viajó con Juanita Bermúdez y tras varias citas, solo quedó claro lo difícil que es hablar de arte con los asiáticos.

Al fin, enviaron una curadora china a elegir la obra centroamericana, que fue expuesta en el Museo de Bellas Artes de Taipei. Santos Arzú, Regina Aguilar, Xenia Mejía y Bayardo Blandino figuraban entre los elegidos, quedando en la colección permanente del museo, Arzú y Mejía. Otro hito importante para el arte hondureño fue la elección de obra elegida por doña Bonnie para una exposición “Arte Latinoamericano Actual” en la sede de UNESCO en París. Bonnie trabajó con la historiadora Venezolana y en aquel momento directora del Museo del OEA en Washington Bélgica Rodríguez, llevando una muestra de arte latinoamericano para la reunión anual del BID en Nagoya, Japón.  También recuerda cuando Santos Arzú  participó en la bienal de Venecia con la ayuda de don Juan Manuel Posse, quien estaba en aquel tiempo en Italia.

Bonnie considera IDEARTE una experiencia enriquecedora para el mercado del arte local.

Memorable también fue la subasta de arte hondureño en la Casa Christie’s de Nueva York a beneficio de Operación Sonrisa, donde obras elegidas por Bonnie alcanzaron cifras nunca antes pagadas por arte hondureño. Pero fue una experiencia particular con el Banco Centroamericano de Integración Económica para su 40 aniversario la que consagró a Bonnie de García como curadora de arte contemporáneo. Para seleccionar la Muestra de Artistas Plásticos Centroamericanos, cuenta divertida cómo se desplazó en bus de país en país escogiendo las obras a ser expuestas y publicadas en un catálogo. Fue una sorpresa para ella (y para la comunidad artística del istmo) que absolutamente toda la colección fuese comprada por el mecenas nicaragüense Ramiro Ortiz, de Banco Promérica, integrándola a una de las colecciones de arte más importantes del continente.

Portales cerró sus puertas en 2005, pero la labor de Bonnie de García no se detiene. Tras una plática que Bonnie sostuvo con don Thierry de Pierrefeu en el Museo para la Identidad Nacional MIN, donde colabora como voluntaria, surge la Subasta Internacional de arte IDEARTE,  inspirada en el éxito de las eventos similares del área centroamericana, Juannio en Guatemala y Sumarte en El Salvador. Para su primera edición en 2010, Bonnie vuelca toda su experiencia y vivencias de diferentes exposiciones, bienales y subastas, colaborando a organizar el evento, que resultó un éxito.

Bonnie de García en el MIN.

Su objetivo, aglutinar una exquisita muestra de arte contemporáneo para ponerla al alcance de los coleccionistas y compradores hondureños. Bonnie considera IDEARTE una experiencia enriquecedora para el mercado del arte local, y una excelente manera de recaudar fondos para los proyectos educativos del MIN. El 27 de octubre se llevó a cabo la segunda edición de la subasta IDEARTE, desde luego, con la presencia de nuestra protagonista y fue todo un éxito.

| Redacción: Alejandra Paredes L. | Fotografía: Saúl Larios | Editor de Modas: Aldo Alonso Marcucci | Maquillaje y estilismo: Isabel Martínez|

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  1. Myriam Rivas Laffite
    15 November, 2011 at 21:50

    Me encanto el articulo, soy Ceibena y me acuerdo muy bien de Bonnie, su Abuela Dona Meches y ni madre fueron grandes amigas en La Ceiba. Me alegro por todos sus triunfos, despe deste New York le envio muchos recuerdos y carinos.

    Gracias

  2. 11 June, 2012 at 23:33

    Querida y Estimada Bonnie
    te felicito por cada una de tus etapas,tus resultados estan a la vista,y por la expresion de tu cara se ve que has disfrutado cada una de ellas, te deseo que tu camino en el arte sea interminable…..
    Un abrazo y un beso y saludame a todos los tuyos..
    Jaime Jose

  3. Sirey Meraz
    8 December, 2014 at 17:34

    Verdaderamente me ha dejado sin palabras, es una mujer admirable!

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