En cada obra de Lucrecia Santos existe una melodía. Con colores vibrantes, elementos autóctonos y personajes folclóricos, Santos exalta la cultura hondureña a través de arte expresionista y cubista cargado de historia e identidad. Sus piezas más recientes son producto de una evolución artística propulsada por una experimentación de proporción, composición y fusión de elementos. En ellas, Lucrecia deja ver su amor por la música y por Honduras y la necesidad que siente la artista de exaltar su sociedad.
En su obra “El país de las maravillas”, el campesino se distorsiona y se une a la guitarra, pero esconde su rostro ante el espectador para que este narre su propia historia. Reconocemos al personaje solamente a través de su sombrero, sus manos y sus pies, símbolos de su vida y su trabajo. El reloj, los engranajes y los números maya cuentan una anécdota sobre la evolución y el carácter del pueblo en una pieza que derrocha historia y que fusiona el pasado de la nación con su realidad actual.







¡Adórnate desde la cabeza hasta los pies!
Arreglando el comedor
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Complementos Chanel – Colección Pre Fall 2012 París-Bombay
