El pasado viernes 8 de septiembre CEUTEC entregó sus títulos profesionales a una generación más de estudiantes, quienes culminaron su esfuerzo en las instalaciones de UNITEC, institución  privada que opera  bajo el ala de Laureate, corporación de nivel mundial que brinda servicios de educación superior.  

Varias docenas de nuevos profesionales recibieron sus títulos en una actividad que brilló por su puntualidad y atención al detalle , demostrando que es factible en Honduras sacar adelante los sueños de sus jóvenes a la manera de las mejores universidades del mundo. La ocasión fue propicia para que la alta dirección de UNITEC invitara al emblemático Padre Patricio Larrosa, sacerdote español nominado este año a los Premios Princesa de Asturias por su labor educativa en Honduras. 

La ceremonia inició con el Coro de UNITEC que con la banda sinfónica de la institución  interpretaron “Una Lluvia con Sol” de Guillermo Anderson (QEPD), seguido de las palabras de bienvenida del Rector de la institución,  Licenciado Marlon Brevé. El dirigente saludó a graduandos y sus familiares, haciendo énfasis en los esfuerzos realizados por los nuevos profesionales, quienes se capacitan bajo la modalidad trabajo/estudio,  llevando a cabo grandes sacrificios coronados esa noche con la entrega del ansiado título profesional.

Se procedió después a presentar al  Padre Patricio, con la proyección de un corto animado por el caricaturista hondureño Allan McDonald, quien hizo un resumen dibujado relatando la vida del sacerdote desde que era un pequeño en la provincia de Granada hasta nuestros días, cuando más de 70 mil hondureños han sido beneficiados en sus programas educativos y de asistencia en Tegucigalpa y varios departamentos de Honduras. 

En su discurso, el Padre Patricio comenzó felicitando a los miembros de la mesa principal “por  ofrecer este espacio de la universidad para la educación, y dedicar su vida a esta tarea.  Deben sentir una gran satisfacción poder estar hoy aquí  y asistir a esta graduación después de superar los obstáculos que la vida también me imagino como en toda universidad  les presenta. Un aplauso porque se lo merecen”.  

Y continuó elogiando al cuerpo docente: “Felicidades profesores, maestros por seguir buscando para esta universidad mejores constantes, intentando superarse a ustedes mismos. Estar a la cabeza de la educación en Honduras y entrar en las mejores universidades del mundo no es tarea fácil, no es tarea nada fácil”, enfatizó el sacerdote. “Por eso también hoy quisiera darles ánimo en este camino emprendido a fin de alcanzar mejores índices de  formación para sus alumnos  en una constante búsqueda de áreas nuevas de aprendizaje y de investigación”.

El Padre Patricio,  quien dedica su vida a construir y fomentar escuelas en las colonias más postergadas de Tegucigalpa, también agradeció el apoyo recibido por UNITEC y CEUTEC :  “hoy también quisiera darles unas palabras de agradecimiento. Esta universidad abrió sus puertas para que  jóvenes estudiantes de colonias marginales de Tegucigalpa, donde realizo mi tarea pastoral: la Nueva Capital, la  colonia de la Peña, Bella Vista, jóvenes de estas comunidades pudieran venir  a recibir cursos de capacitación. Fue para ellos una gran experiencia poder entrar en estas aulas, y aprender en ellas, llevar la insignia de esta prestigiosa universidad fue para ellos una experiencia que elevó mucho su autoestima y su formación. Después de los cursos recibidos ya no fueron los mismos y hoy también aprovecho para agradecérselos”.

Procedió después a saludar a los nuevos profesionales, haciendo énfasis en el sacrificio y esfuerzo que  representó para ellos lograr graduarse. Finalmente, les invitó a compartir, enfatizando la importancia de hacerlo en sus familias, comunidades y sociedad, así como se acostumbra realizar en ACOES, “Asociación Colaboración y Esfuerzo”, que desde España envía constantemente ayuda en la forma de voluntarios, material educativo, e incluso dinero para pagar maestros que laboran en la reconocida ONG a su cargo.